
Deje de luchar contra sus calentadores: una forma mejor de realizar el mantenimiento
La mayoría de los calentadores industriales son, en esencia, dispositivos que se “configuran una vez y luego se olvidan”… hasta que dejan de funcionar. Y cuando uno de ellos se daña después de cinco años de uso, el precio de la pieza de repuesto es lo menos preocupante. Lo realmente problemático es el tiempo de inactividad, la ansiedad y las horas que se pierden esperando a que la línea de producción vuelva a funcionar.
Nos cansamos de eso. Por eso diseñamos módulos infrarrojos resistentes al agua, con clasificación IP65, para que nunca tenga que desmontar todo el sistema solo para reparar una sola pieza.
La ventaja de ser modular
Olvídese de esos sistemas complicados y conectados de forma fija. Utilizamos un chasis modular que separa el elemento calefactor del resto del sistema. Piénselo: ya no hay necesidad de pelar cables o intentar soldar conexiones mientras se está trabajando en un espacio reducido. Solo hay que sacar el módulo, reemplazar el tubo y volver a colocarlo en su lugar. Así, un trabajo que llevaba cuatro horas se reduce a diez minutos.
Protección contra suciedad y agua
La clasificación IP65 existe por una razón: evita que el polvo y el agua lleguen a los terminales eléctricos, gracias a juntas herméticas y entradas selladas. Pero hay un inconveniente: como está bien sellado, acumula más calor que un sistema sin sellado. Es un compromiso. Asegúrese de que el flujo de aire sea adecuado, para que los cables internos no se sobrecalienten.
Reparaciones en la práctica
Seamos realistas: los tubos de cuarzo se degradan con el tiempo. En un sistema tradicional, reemplazar un tubo implica desmontar todo el sistema impermeable. Es un trabajo tedioso.
Nuestro diseño es diferente: es un reemplazo directo. Utilizamos conectores estandarizados, así que no tendrá que adivinar qué cable va a dónde.
Hemos creado esto pensando en quienes trabajan directamente en el taller. Los componentes deben facilitarle la vida, no dificultársela. Cuando un tubo se daña, basta con reemplazar el módulo, encender el interruptor y seguir trabajando.