
En una línea de moldeo por soplado de Sidel, el calentamiento de las preformas constituye el paso más crítico de todo el proceso. Si el túnel de calentamiento deja de funcionar correctamente, se observarán rápidamente problemas como espesores irregulares de las paredes de la preforma, exceso de material en los bordes o cuellos débiles. Es necesario contar con un sensor de temperatura que pueda medir la temperatura real de la superficie de la preforma, y hacerlo lo suficientemente rápido como para mantener estable el perfil de calentamiento.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico El sensor de temperatura para preformas de Sidel está basado en emisores infrarrojos de onda corta; generalmente, se trata de lámparas halógenas de cuarzo cuya emisión espectral coincide con la absorción del PET. La condición principal es que haya una densidad de potencia constante y una respuesta rápida del sensor. En la práctica, eso significa determinar la potencia y la longitud de la lámpara de manera que se adapten a la geometría del túnel de calentamiento de Sidel. Además, se utilizan conectores R7s para que el reemplazo de las lámparas sea rápido. El propio sensor está diseñado para medir la temperatura de la superficie en pocos milisegundos, permitiendo así que el controlador ajuste la potencia en tiempo real, en lugar de esperar al próximo ciclo.
Por qué esta combinación funciona bien en la línea Cuando la lámpara y el sensor están adecuadamente adaptados, se logra un mejor control de la temperatura en toda la superficie de la preforma. Además, el perfil de calentamiento permanece estable incluso cuando cambia la velocidad de la línea. Esto significa menos productos defectuosos debido a variaciones en el espesor de las paredes de la preforma, y un peso más uniforme de las botellas. También se reduce el consumo de energía, ya que no es necesario sobrecalentar ciertas zonas para compensar las diferencias. Además, como las lámparas y el sensor cumplen con las especificaciones del fabricante, se pueden reemplazar durante un breve período de mantenimiento, sin necesidad de modificar toda la configuración del horno.
Algunas notas prácticas El calentamiento por infrarrojos es sensible a la distancia entre la lámpara y la preforma, así como al estado de los reflectores. Es importante mantener la distancia entre ellos dentro de los límites especificados, y revisar periódicamente los reflectores en busca de oxidación o acumulación de polvo. La temperatura ambiental y el flujo de aire también afectan la vida útil de los emisores. Manteniendo el túnel limpio y seco, se puede esperar un rendimiento estable durante miles de horas. Si se utilizan preformas oscuras u opacas, es recomendable realizar pruebas preliminares para verificar que la emisión espectral y la densidad de potencia sean adecuadas antes de utilizarlas en la línea de producción.