
Hacer que el calentamiento en el exterior sea realmente eficiente
Seamos honestos: intentar calentar el exterior suele ser una tarea imposible. Si intentas calentar el aire, el viento se lo lleva rápidamente. Por eso optamos por el uso de rayos infrarrojos de onda corta. En lugar de luchar contra el viento, estos rayos llegan directamente a las personas y los muebles. Es como la diferencia entre esperar a que una habitación se caliente o entrar en un rayo de sol en un día frío.
Cuando se conectan a un sistema domótico inteligente, dejan de ser simplemente aparatos que hay que recordar encender. Se convierten en parte integral de la casa.
El corazón del sistema
Para que un calentador potente pueda “hablar” con tu teléfono, debemos superar la barrera entre la energía de alta tensión y los componentes electrónicos de baja tensión. Utilizamos carcasas de tipo IP65 o IP67; en otras palabras, protecciones que impiden que la lluvia y la nieve dañen los componentes electrónicos.
Dentro de estas carcasas hay elementos hechos de cuarzo o fibra de carbono. Estos elementos se conectan mediante un relé resistente o un interruptor de estado sólido, que a su vez está conectado a tu gateway Zigbee o Matter. Una vez hecho esto, puedes activar el calentador desde el sofá o dejar que un sensor haga ese trabajo por ti.
Calor instantáneo
Lo mejor es que no hay tiempo de espera para que el calentador se active. ¿Recuerdas esos viejos radiadores eléctricos que tardan mucho en calentarse? Olvídalos. Con los rayos infrarrojos, en cuanto se activa el relé, el filamento ya está caliente. Es casi instantáneo: pasas de temblar de frío en invierno a sentir como si fuera primavera en cuestión de segundos. Diseñamos estos calentadores para que puedan manejar mucha potencia, ya que se necesita una alta densidad de calor para combatir el viento helado.
Los puntos importantes
Aquí está el problema: no puedes simplemente conectarlos a un cable temporal y listo. Si quieres tener un control real, necesitas un circuito dedicado. Estos calentadores consumen mucha energía, generalmente 2000 vatios o más. Si utilizas un relé barato e insuficiente, este se quemará rápidamente. Para evitar que todo se deteriore, siempre especificamos que el relé soporte el 125% de la corriente nominal del calentador. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia entre un sistema que dura años y uno que se estropea desde el primer día.
Configuración sencilla
La forma más inteligente de usar estos calentadores es asociarlos con un sensor de temperatura exterior. Yo suelo configurarlos para que se activen cuando la temperatura llegue a 10°C. De esta manera, no tienes que preocuparte por nada. Simplemente salas afuera y el espacio ya está cálido. Básicamente, convierte tu patio en una habitación que puedes utilizar durante todo el año.