
En la línea de moldeo por soplado, un calentamiento desigual de las preformas es la causa más rápida de pérdidas en la producción. Se puede observar inmediatamente: botellas que no cumplen con los estándares, espesores de pared variables y residuos que aparecen sin motivo alguno. El túnel de calentamiento debe proporcionar energía de manera consistente, ciclo tras ciclo. Hemos desarrollado un sistema de calefacción por infrarrojos para lograr exactamente eso en máquinas de Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico
Utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta con elementos de cuarzo; esto permite una respuesta rápida y un control preciso. La potencia se ajusta según el material de la preforma y su espesor de pared. La geometría del sistema sigue el diseño del túnel. Las conexiones estándar, como los conectores R7s y la señalización de control de 24 V, facilitan el reemplazo de los emisores.
La temperatura se controla mediante un sistema de retroalimentación por sensores, lo que garantiza que el perfil de calentamiento permanezca estable, incluso cuando cambia la velocidad de la línea. La densidad de potencia se ajusta para que la superficie de la preforma se caliente rápidamente, sin que se queme. La vida útil de los emisores es de más de 5,000 horas, con una disminución en su rendimiento inferior al 5%.
Por qué funciona en la práctica
En la práctica, los resultados son predecibles: hay un calentamiento más rápido, un tiempo de calentamiento más breve y un comportamiento más uniforme una vez que la preforma entra en el molde. Esto significa menos rechazos, menos residuos y un OEE más estable.
El consumo de energía disminuye, ya que los emisores suministran calor solo cuando es necesario, con mínimas pérdidas. Además, como el diseño se adapta al montaje y cableado original de la máquina, es posible reemplazar los emisores sin tener que modificar el túnel de calentamiento.
Detalles prácticos
La instalación es sencilla, pero el alineamiento es crucial. Los emisores mal dirigidos crean zonas de calor y frío, y un apriete excesivo puede dañar el cuarzo. Verifique la tensión y el tipo de conector de su máquina, y asegúrese de que la longitud del emisor sea adecuada para la zona de calentamiento.
Mantenga los reflectores limpios e inspeccione el aislamiento; el rendimiento depende de que todo el sistema térmico funcione correctamente.